¿TE CUESTA LA VUELTA AL TRABAJO?

Llegó septiembre y este mes suele ir acompañado de la vuelta a la rutina. Terminan las deseadas vacaciones, nos toca volver al trabajo, volver a madrugar, olvidarnos de las siestas, nuestros hijos/as empiezan el colegio… y conectamos de nuevo con todas nuestras obligaciones. Para algunas personas esto se convierte en una montaña, mientras que otras ansían la vuelta a la tranquilidad, los horarios y la rutina.

Una de las cosas que suelen costarnos más es la vuelta al trabajo, lo que muchas veces provoca que el día o días previos, cuando lo pensamos nos genere cierta ansiedad o sensación de desánimo.Si os encontráis en esta situación y la vuelta al trabajo se os hace muy cuesta arriba, os doy unas pequeñas recomendaciones que pueden ayudaros a que sea más llevadero.

Recomendaciones para la vuelta al trabajo:

– Duerme bien, descansa: Procura acostarte más temprano e ir regulando tus horarios de sueño para que cuando toque volver a madrugar y mantenerte activo todo el día, tengas la energía necesaria.

– Planifica, prioriza, organízate: Cuando llegues al trabajo y veas todo lo que tienes que hacer, no te asustes, tómate tu tiempo para ponerte al día de todo y procura organizarlo para que sea más llevadero. Prioriza cuáles son las tareas más importantes y urgentes, distribuye las tareas más pesadas o que menos te gusten junto a otras que sí te gusten, para que alternándolas sea más llevadero. Con organización y paso a paso, todo irá saliendo.

– Toma conciencia de las cosas que te gustan de tu trabajo: Muchas veces cuando pensamos en la vuelta al trabajo nos acordamos de todo aquello que no nos gusta (tener que madrugar, los compañer@s con los que no nos llevamos bien, los enfados de nuestro jefe/a…). Pero, ¿y si pruebas a centrarte en lo positivo? Piensa todas las cosas que te gustan de tu trabajo, lo que te provoca satisfacción, los beneficios que te aporta poder trabajar, etc. Seguro que puedes encontrar muchas cosas positivas en tu trabajo a las que a menudo no les das importancia.

– Comunícate de forma asertiva: Esta forma de comunicación es la más recomendable en todos los ámbitos de nuestra vida, pero es especialmente útil en el entorno laboral. Poder comunicarte de manera asertiva te ayudará a expresar tus opiniones, marcar tus límites y te ayudará a resolver mejor los problemas.

– Pide ayuda cuando te sientas sobrepasado/a: En muchas ocasiones no podemos llegar a todas nuestras funciones o incluso asumimos tareas que no nos corresponden. En estos casos pregúntate, ¿qué responsabilidad es tuya? ¿puedes delegar en algún compañero/a?. Pedir ayuda no es un signo de debilidad, si la necesitas, pídela.

 Dedica tiempo a lo que para tí es importante: El día tiene 24 horas, y el trabajo sólo debería ocupar aproximadamente una tercera parte. Cuando termines tu jornada laboral dedica el resto del día a hacer cosas que te gustan, a estar con las personas que te apetezca, a hacer deporte, a cuidarte… Recuerda qué hay en tu vida que te gusta, qué es importante para tí y dedícale el tiempo que se merece.

Recuerda que el trabajo es positivo para tener una buena salud mental. Es una forma de realizarse, de sentirse útil para la sociedad y en muchas ocasiones nos permite aprender y crecer como personas.

Si realmente pensar en la vuelta al trabajo te produce ansiedad, si está afectando a tu estado de ánimo y sientes que tu trabajo te aporta más cosas negativas que positivas; te invito a que reflexiones sobre ello y si lo crees necesario pidas ayuda profesional.

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